Cincuenta Jóvenes voluntarios de carrera Técnico Agrícola dispuestos a colaborar
En tres años 200 jóvenes han brindado asistencia técnica a familias beneficiarias del Bono Productivo
El Instituto Nacional Tecnológico, INATEC, entregó al MAGFOR rector del Programa Productivo Alimentario o Hambre Cero un nuevo contingente de 50 jóvenes participantes de los Cursos de Técnicos Agrícola para brindar asistencia técnica a las familias beneficiadas con el Bono.
Los estudiantes voluntarios para esta labor provienen de los Centros de Formación Profesional de Jalapa, Sauce, San Isidro Matagalpa, Chinandega y Muy Muy; para capacitar a las mujeres beneficiarias del programa de las comarcas rurales de Chinandega, Masaya, León, Carazo, Granada, Managua y Río San Juan.
Con estas capacitaciones se abre un espacio de reflexión y convivencia con las familias más empobrecidas del país, ya que se trasladan a las zonas por un período de 6 meses para enseñarles a administrar ese beneficio otorgado por el Gobierno del Poder Ciudadano.
Connie Juárez Moya, Directora Ejecutiva de INATEC explicó que junto a este acompañamiento que se brinda a las beneficiarias con asistencia técnica, se transmiten valores, prácticas solidarias, valores socialistas, humanos y se establece una relación de amistad. Es importante que los jóvenes se interesen en saber “como está la familia, sus hijos e hijas, en que se puede colaborar, por qué en el nuevo modelo que estamos llevando, reflejado en el Plan de Desarrollo Humano, tiene como eje fundamental al ser humano, a la persona que son a las que vamos a apoyar con esta asistencia técnica, para que ese bono que ha entregado nuestro Gobierno tenga éxito y la sostenibilidad esperada”, dijo la Directora Ejecutiva del INATEC.
Hasta el 2009 el Gobierno del Poder Ciudadano preocupado por la situación de las familias empobrecidas ha entregado alrededor de 47 mil bonos productivos a nivel nacional, en el 2010 andan por 17 mil bonos.
La población rural está totalmente convencida, que el Programa Hambre Cero, es un programa social muy importante porque precisamente está dirigido a la mujer rural para sacar a sus familias de la pobreza a través de las mujeres con su núcleo familiar.
Por su parte, Jasmina Muñoz Lumbí, originaria de Chinandega, estudiante del CETA Muy Muy, ahora técnica encargada de multiplicar los conocimientos a las mujeres beneficiarias del bono de Rio San Juan dijo sentirse satisfecha por la colaboración que por primera vez va a implementar, “me siento dichosa porque voy a aprender a colaborar en unidad, a trabajar en equipo a favor de esas familias que han sido olvidadas por muchos gobiernos, no me preocupa irme lejos de mi casa y mi familia está totalmente de acuerdo que hasta mis maletas me empacaron para irme lo más pronto”.